PROYECTO EDUCATIVO
Manifestamos el respeto a todas las confesiones por consideración a
la libertad de la familia, de los maestros y de los alumnos.
Renunciamos a todo tipo de adoctrinamiento.
El Centro ofertará a los alumnos la posibilidad de optar por la
enseñanza de la religión católica o actividades alternativas.
Consideramos el entorno como marco dode el niño/a desarrolla
su vida, plasma su aprendizaje y como eficaz recursodidáctico a nuestra disposición.
Concebimos nuestro colegio como elemento aglutinador y socializador que
favorece el intercambio e integración social de los niños en y con el entorno.
Pretendemos lograr una integración efectiva de la comunidad escolar en la vida del Centro y cumplir una función compensadora de lsa carencias sociales de la zona.
Consideramos la escuela como lugar donde se fomentan actitudes y
valores como el pluralismo ideológico, la libertad, responsabilidad, solidaridad,
tolerancia y respeto hacia las personas y el entorno.
Concebimos la escuela como agente de cambio social en un marco de
libertad y respeto.
El diálogo será la base fundamental para resolver las discrepancias.
Proclamamos la no diferenciación por razón del sexo y nos
regiremos por el principio de la coeducación de cuya situación partimos por tener
nuestras escuelas baja matrícula, donde los niños y niñas se ven implicados en la tarea
escolar y en los juegos.
Evitaremos conductas que pongan énfasis en los roles atribuidos al
hombre y a la mujer y proporcionaremos imágenes en las que ambos sexos compartan trabajos
y tareas.
Elegiremos libros de texto y materiales didácticos dondde no existan elementos
discriminatorios.
Eleminaremos cualquier tipo de trato diferenciado por razón de sexo.
Al término de cada curso el Consejo Escolar evaluará el Proyecto
Educativo.
La memoria final del curso incorporará, si fuera preciso, las propuestas de mejora que
emanen de los resultados de la evaluación y el Consejo Escolar aprobará estas propuestas
que se incluirán en el Proyecto Educativo.