E n el año 1.975 comenzó a funcionar nuestro colegio. En el año 2.000, el que puso término al siglo XX, celebramos nuestros primeros veinticinco años al servicio de la Educación. Y lo quisimos celebrar como la ocasión se merecía: con una fiesta que pusiera término a muchos meses de preparativos de exposiciones, de eventos deportivos, de reuniones y debates...

En la fiesta final invitamos a antiguos alumnos, padres y compañeros profesores que han ejercido su profesión (¿vocación?), en este centro educativo. También invitamos a todos aquellos que directa o indirectamente han estado relacionados con LA GAVIOTA. No podían faltar las autoridades municipales y educativas, a quienes damos continuamente la lata para que nos ayuden a tener un "cole" cada día mejor. Todo el día, el colegio estuvo abierto al barrio, como hacemos desde hace 25 años, para estar juntos, charlar, recordar, bailar y en definitiva pasar un día inolvidable.

Fruto de la reflexión que durante meses hicimos juntos profesores, padres y alumnos, nació una publicación en la cual hemos querido reflejar lo que significa o ha significado el paso por este colegio de algunas de las personas que hemos formado o formamos parte de la comunidad educativa de LA GAVIOTA.

Queremos exponeros aquí algunas de estas reflexiones. A lo mejor entendéis por qué algunos de nosotros decimos que "esto es algo más que un colegio".

 

 

LA GAVIOTA 25 ANIVERSARIO

 

 

Carta del Director

Esta publicación pretende ser un medio para que todos aquellos que están o han estado vinculados a LA GAVIOTA, puedan expresar lo que este colegio ha significado en sus vidas. Creo que podemos estar de acuerdo en que este lugar es algo más que un centro de enseñanza. Todos los que de una forma u otra hemos tenido una relación más o menos larga con LA GAVIOTA, nos hemos sentido influidos de alguna manera en nuestros sentimientos. Este "cole" no te deja indiferente.
Pero un colegio no es nada sin sus personas. Familias enteras que en más de una generación se han educado aquí; profesores y profesoras que han ejercido su magisterio entre estas paredes, alumnos y  alumnas que año tras año han compartido sus alegrías y susfrustraciones, que se han sentido ilusionados por un proyecto común, que, en definitiva, han tenido su andadura unida al destino de este colegio.
Todas estas personas han ido dejando un sedimento que ha impregnado las paredes de sus edificios. En ocasiones, cuando sus clases están vacías, y siente uno la
profunda tristeza de un colegio sin niños, sin maestros, paseando por sus pasillos, cierro los ojos y aguzando los sentidos pued o percibir el aroma a goma de borrar unido al de colonia infantil. Olor a madera de lápiz y a tinta; noto esa mezcolanza de olores a sudor adolescente salpicado de inconformismo y rebeldía en las clases de los más mayores. En las de los pequeños, prestando más atención, se puede oír difusamente la algarabía de la salida al recreo y la eterna cantinela: tres por una es tres, tres por dos seis, tres por tres nueve...
Los maestros y maestras que lean estas líneas sabrán de qué estoy hablando. Es cierto que todos, en algún momento del ejercicio de nuestra maravillosa profesión, hemos sentido ira y frustración, cansancio y rabia a duras penas contenida; pero lo que más perdura en nuestro recuerdo es la satisfacción del trabajo bien hecho al ver el progreso de un alumno con dificultades o la sonrisa cómplice de un niño al que damos las gracias por que nos regala un dibujo. Son muchos sinsabores, es cierto, pero también muchos buenos momentos de los que los muros de LA GAVIOTA han sido silenciosos testigos. Yo creo entender a las gentes del teatro cuando hablan de la empatía con el auditorio. La labor del maestro es como la representación de un papel frente a un público de caras expectantes. Una representación en la cual no hay aplausos pero en la que se nota cuando ha habido sintonía entre los espectadores y el "comediante".
Es entonces cuando se paladea esa dulce sensación de haber conectado con ellos y transmitido a tus alumnos y alumnas aquello que querías que aprendieran.
Un antiguo profesor me dijo que un maestro enseña más con su actitud que con su conocimiento. Esto es algo que yo percibí en mi quehacer diario en este colegio. Aprendí que si alguna huella dejamos en nuestros alumnos es la de nuestra propia conducta. Por eso, cuando en cualquiera de nosotros cunde el desánimo por que no hemos conseguido transmitir conocimientos o alcanzar aprendizajes en nuestros chicos, es de agradecer la palmada en la espalda de un compañero que te dice: "ánimo, tu esfuerzo y tu buen hacer también está dejando un poso". Yo creo, sinceramente, que si algo caracteriza el espíritu de LA GAVIOTA, es que, por encima de otras consideraciones, lo importante son las personas que lo formamos. En nuestro colegio uno de los objetivos primordiales está en inculcar el respeto al otro, sea o no diferente a nosotros en su raza color u opiniones. Si me preguntaran cuál sería mi meta a conseguir como maestro, creo que hablaría por boca de la mayoría de mis compañeros de LA GAVIOTA si dijera que me conformaría con conseguir ayudar a nuestros chicos y chicas a ser buenas personas. Si además, entre todos, logramos enseñarles a saborear el placer de la búsqueda del saber y el amor por los libros, será mucho más fácil encaminar a nuestros niños y jóvenes por un sendero que les ayude a ser felices en la vida. Podremos, entonces, sentirnos plenamente satisfechos con nuestro trabajo, porque, además, eso nos ayudará a nosotros mismos a ser mejores y, a su vez, más dichosos.
Pero, llegado este punto, no puedo dejar de lado que también soy director del colegio, y esto, no os quepa la menor duda, proporciona otra perspectiva. Muchas personas, incluso compañeros, ven al director de un colegio como un burócrata al servicio de la Administración, al que montañas de papeles amenazan con devorar al más mínimo descuido. Y, en parte, no les falta razón. Este cargo, como el de Secretario o Jefe de estudios, tiene un fuerte, aunque necesario, componente burocrático. Pero permitidme que atienda más a lo que yo considero que es la más importante función del director de un centro. Siguiendo con las metáforas, el director de un colegio se podría comparar al capitán de un barco.
No porque ostente el mando desde el puente, si no porque debe considerar que un colegio es como un navío donde viajan muchas personas, cada una con un cometido y una forma distinta de ver las cosas, pero donde lo importante está en tratar de conseguir que todas ellas trabajen con un objetivo común, y éste es que el barco mantenga el rumbo que, entre todos, hemos marcado. Hay muchas veces que hay que conciliar intereses y convencer a unos y a otros de que, efectivamente, vamos todos en el mismo barco y que si la singladura es importante no lo es menos el puerto de destino final: la educación de nuestros chavales. Esta es una difícil y, a veces agotadora tarea, pero también hermosa. Si tenemos en cuenta que los pasajeros y la tripulación del barco esta formada por diferentes colectivos que van desde padres, profesores y alumnos, hasta limpiadoras o cocineras, es fácil de entender la dificultad que puede representar la armonización de tan dispares tareas e intereses viajando juntos en este buque. Pero, como antes dije, lo importante de este colegio son las personas; y, llegado el momento, cada uno de nosotros cumple su papel. Un papel que puede parecer más o menos brillante o gris, pero fundamental en su cometido; y esto hace que este engranaje funcione y haga marchar viento en popa toda esta maquinaria. Por ello, no puedo por menos que agradecer a todos el buen hacer y la colaboración que consigue que día a día este colegio vaya a más. Desde la profesionalidad que demuestran constantemente los maestros y maestras que forman el claustro de nuestro colegio, hasta el padre o la madre que desde su legítima preocupación de mejoras en la educación, presta oídos atentos y trabaja codo con codo con el maestro de su hijo; desde el inestimable trabajo que realizan diariamente el Secretario y el Jefe de estudios (los dos pilares sobre los que se sustenta la Dirección del colegio), hasta el continuo quehacer de la Asociación de Madres y padres. A todos vosotros, que sois el alma de LA GAVIOTA... ¡¡Gracias por vuestra cooperación!!

Juan José Redondo de Pedro

Director

 

ÉRASE UNA VEZ

Había una vez una gaviota muy curiosa. Quería viajar para conocer el mundo. Preparó su mochila con frutos secos y una cantimplora con agua.
Recorrió Europa y África y cuando tuvo los ojos llenos de paisajes preciosos decidió volver a su país. En el viaje de vuelta se paró a descansar en un sitio que no había visto nunca, en aquel sitio había muchos niños de muchos países. Era un colegio y se llamaba La Gaviota.
La gaviota se quedó en el colegio y cada día contaba a los niños historias de los lugares que había visitado.
Patricia Linares (2º B)

 

 

LA GAVIOTA... ¡ MI COLEGIO ¡

Huele a muchas cosas: a libros, a lápices y pinturas, a gomas y estuches, a limpio, a húmedo, a pis, a niños y profesores limpios, a colonia, a témpera, a niños, a lluvia, a flores y a cosas buenas...
Algunos compañeros son un poco revoltosos pero me gusta como son y no quiero que cambien. A veces nos pegamos pero somos amigos, algunos tienen gafas, son divertidos.
Mi colegio está bien pero me gustaría que tuviese playa y piscina, más profesores, un parque de atracciones y lámparas...

Hemos aprendido el amor por la lectura, a pintar, educación vial, música, a portarnos bien, a no pelear y a querernos... A veces el colegio nos parece nuestra casa, otras una jaula -por la valla-, un palacio, un bote de pintura, un caracol... Por todo lo que el colegio nos da nos gustaría regalarle: Pájaros, flores, millones de flores, una gaviota blanca, un jardín, un corazón y un árbol grande que dé amor y alegría.

(3º B)




EL PATIO

El patio de mi cole,
Es especial,
Tiene pistas de deporte,
Y lugares donde jugar,
Un gimnasio en el medio,
Donde vueltas puedes dar
Y unas fuentes maravillosas,
Donde te puedes refrescar.
Raúl 5º B






MI PRIMER DÍA DE COLEGIO

"Sentí alegría porque tenía amigos y conocí un montón. "
"Me asombró lo grande que era el cole. "
"Me quedé de piedra cuando vi tantos niños. "
"Tenía miedo porque pensaba que iba a hacerlo todo mal. "
"Me puse muy contenta porque me encontré con muchos niños y muchos juguetes. "

 

"Creía que todo me iba a resultar muy difícil y después me di cuenta de que no era así. "
"Me quedé asustado porque casi todo el colegio estaba llenísimo de niños y profesores."
"El día que yo vine tenía vergüenza y un poco de miedo."
"El primer día de cole me lo pasé muy bien y jugué con muchas amigas."
"Cuando vine al cole me sorprendí de ver niños que no conocía, pero luego me acostumbré y me hice muchos amigos. Lo que más me gustó fue la biblioteca porque había muchos libros."

(2º Primaria)




MI VIDA EN EL COLEGIO DE PEQUEÑA

El primer día de colegio primer día de cole
yo no quería ir, no conocía nada ni a nadie
me obligaron y estaba asustada
y allí me divertí. como un niño a oscuras
El segundo día de clase
yo ya estaba feliz, Al día siguiente
con unos amigos me divertí. sin comprender nada
Pasados los años empiezo a conocer gente
muchas cosas aprendí: pero sigo asustada
a leer y escribir.
A lo largo de los años En el recreo estoy sola
muchos profesores conocí, pensando en mi mamá
con unos me aburrí, deseando que llegue
otros me hicieron reír. la hora de marchar
En este último año
yo no me quiero ir, Cuando ya estoy cómoda
ni olvidar los recuerdos y lo entiendo todo
que yo he pasado aquí. se acaba el curso.
Yo quisiera repetir
para estar otra vez con Conchi.

Alberto López (2 ESO-B) Ana Barrero (5 A)





25 años

Estimados y queridos niños y niñas, antiguos alumnos y alumnas, profesorado, padres y madres y todos cuantos habéis trabajado en el C.P. La Gaviota:
¡Hemos cumplido 25 años!
Fue en 1974 cuando se inauguró nuestro querido colegio y queremos celebrarlo.
Han sido 25 años de ilusiones, de idas y venidas, de evolución y de muchos esfuerzos para que este colegio fuera querido por todos y estuviera abierto a todas las personas del barrio.
Ya casi no recordamos los años en que los pegotes de barro se nos pegaban en los zapatos al atravesar el patio, ni cuando se iniciaron las cooperativas de material y comprábamos un libro para cada dos niños, ni el asombro y emoción que sintieron algunos niños cuando se quedaron a comer por primera vez en el colegio. (Qué buena la comida del cole!
Han sido años llenos de tareas y de estudio, pero también de maravillosos cuentos, de obras de teatro, de excursiones, de competiciones deportivas, de carnavales, de bailes de exposiciones...
Profesores empeñados en educar y enseñar y algunos padres y chicos con interés y otros sin él.
No faltaron las dificultades, los estropicios, los enfados, el cansancio, las desilusiones...Las reuniones, las manifestaciones, las obras y las reformas.
Esperamos que el esfuerzo de tantas personas se vea recompensado por el interés, el respaldo, el cariño y la participación de todos vosotros a quienes va dirigida esta carta y de todos aquellos que deseen acompañarnos en esta FIESTA DEL 25 ANIVERSARIO DEL COLEGIO LA GAVIOTA.
Un abrazo a todos


Esperanza Fernández (Profesora)









SER MAESTRA

Un aula
Niños y niñas de preescolar
Hace ya unos cuantos años.
Una pregunta en el aire.
¿Qué quieres ser de mayor?
y una voz infantil que contesta
MAESTRA.
Los años pasan.
la pregunta una y otra vez
se repite en esas socorridas redacciones
de principio de curso y vuelta de vacaciones.
La respuesta...siempre la misma
MAESTRA.
El instituto. Acaba COU
No hay duda: quiero estudiar Magisterio.
Examen de ingreso...
)Y si no apruebo?
Alternativas...muy pocas. Ninguna.
El ser maestra es vocacional,
no me imagino haciendo otra cosa.
Lista de aprobados. Nervios.
Mi nombre.
Abrazo a mi padre.
(Se empieza a cumplir mi sueño!
Años de universidad. Tres.
Estudios.
Algún suspenso que se llevó lágrimas.
Noches de no dormir, fines de semana de no salir...
pero al final un títuloYa soy MAESTRA.
Oposiciones, años de interina, años de estudio.
Otra vez lágrimas.
Apruebo.
Espero mi primer destino
después de rodar por varios colegios.
Llego a "la Gaviota"
El nombre inspira...
libertad.
Ser yo misma.
Ya no hay marcha atrás.
Tampoco la quiero.
Días nublados.
La realidad se impone.
Disgustos. No hay conexión.
Alguna lágrima ahogada en soledad
Impotencia
¿Dudas?
De pronto, una chispa.
Luz. Esto funciona.
¿Compensa un momento bueno
los muchos momentos malos?
Medito. Analizo.
Tengo suerte.
Se ha cumplido mi sueño.
Si, me compensa.
Un pensamiento:
Algún día, en un hogar, una familia conversa
y un padre, o quizá una madre
le diga a su hijo:
¿Sabes? Yo un día tuve una MAESTRA

M. Sole

"La Gaviota" 1999-2000
25 años




De maestra a maestra

(Dedicada a I. Ruiz Page. )

Paseos vespertinos, oraciones...
canciones, mapas y sintaxis.
jardines con rosales,
ofrendas a María
amor a la lectura
y la poesía.
Tallaste y modelaste
en solitario
bajo el arco de un otero
casi mudo,
las piedras de un castillo
medio en ruinas
el barro del pasado
más bien duro.
Labraste el campo estéril
sin arados
sembraste tiernamente
cada surco
con gran dosis de amor
sin nada a cambio
¡ lo sé !
¡Recógeme si quieres como fruto!

Maestra de Matemáticas
R. Naharros







MI COLEGIO


Gaviota, Gaviota
Que viniste del mar
Y a mi colegio
Así te hiciste llamar
Gaviota, Gaviota
Con apenas tres años
Tú ya nos ves entrar,
A niños blancos, morenos
Y de otras razas
Tú nos acoges por igual.
Gaviota, Gaviota
Con mucha paciencia
Tus maestros
Nos enseñan a
Leer y escribir
Sin cesar.
Gaviota, Gaviota
En tí hicimos amigos
Y en tí supimos
Lo que era valorar
A los demás.
Gaviota, Gaviota

Después de tantos años
De ti nos iremos y
A un lugar nuevo
Nos acostumbraremos,
Pero con orgullo
Y valentía diré
Que en la "Gaviota"
Yo estudié.
Gaviota, Gaviota...

Ahora a tus veinticinco años
Sólo nos queda decir
Gracias por lo que nos has dado
Y lo que darás a los
Que quedan por venir
Gaviota, Gaviota...

Ana Belén Rando Marina



 

 

RECUERDOS

Al haber coincidido la conmemoración del 25 ANIVERSARIO de nuestro colegio con mi jubilación he creído que era el momento idóneo para despedirme de vosotros.
La enseñanza ha sido una parte fundamental de mi vida. Por eso, estando próximo el final de mi actividad profesional, siento una cierta melancolía pensando en el tiempo que hemos pasado juntos, compartiendo experiencias,
Desde mis comienzos en Tortonda (Guadalajara) hasta el C.P. LA GAVIOTA (Torrejón de Ardoz) ha habido un largo camino lleno de vicisitudes, predominando los buenos recuerdos y la satisfacción del deber cumplido.
En mi trabajo he sido muy feliz y he dedicado a esta difícil, hermosa y no bien valorada profesión los mejores años de mi vida.
Niños, profesores y padres habéis sido como mi segunda familia y por tanto no os quiero decir adiós, sino que os digo: ¡HASTA SIEMPRE! Con esta poesía.

Aquí en la gaviota
he tenido lo mejor.
Mucha pena por marcharme
siento en mi corazón,
porque todos me habéis dado
cariño y comprensión
y de veras os deseo
futuro prometedor.


Julia García






MI COLEGIO

Mi colegio, ese lugar al que voy desde que tenía cuatro o cinco años. Desde que era muy
niña he visto sus evoluciones, sus mejoras ... En él he creado mis costumbres, mis ideas y poco a poco voy formando mi personalidad.
Es ese lugar en el que tus compañeros y profesores te dan su voto de confianza y apoyo,
te hacen sentirte bien y feliz.
En él se respira cada día mejor ambiente, más respeto, difundido por los profesores con
sus actividades , murales ...
Cada mañana cuando subo las escaleras y voy por los pasillos se me hace un nudo en la
garganta al pensar que cada vez me queda menos tiempo en este lugar donde quedarán
muchos de los momentos más felices de mi infancia.
( Cómo pasan deprisa los años! Parece que hace unos días era de las más pequeñas del
colegio y cruzaba aterrorizada los pasillos por entre los mayores.
Cada profesor, cada alumno , que ha pasado por mi clase ha dejado una huella en mí,
generalmente limpia.
Mi estancia en este colegio ha sido como el vuelo de una gaviota, largo , pero rápido.
La verdad y sinceramente mi colegio para mí es el ideal. Siempre me quedará de él un
soplo de nostalgia.


GEMA CUESTA YUSTAS- 2º A- E.S.O.99/ 2000


 


 

En este colegio ...algunos recuerdos

Llevo 25 años en este colegio. Cuando me para a pensar y hago balance más de la mitad de estos veinticinco años los he pasado en él, trabajando en él, pensando en él y dedicado a él. No me arrepiento.
Si coloco en una balanza los buenos ratos, las satisfacciones, el orgullo de ser maestro de La Gaviota, el cariño que tengo a este colegio, la amistad con que me hablan por la calle mis antiguos alumnos ...El fiel siempre se inclina hacia lo positivo.
Cuando me miro al espejo y veo mi barba canosa, pienso, muchas me han salido por la edad, pero unas cuantas se las debo a La Gaviota.
Los años ya pesan y pasan.
Recuerdo los primeros años en este colegio como muy gratificantes. Aquella primera promoción ( 75 - 79 ) la guardo en mi corazón.
Aquella forma de trabajar, con planes semanales y quincenales, donde el alumno aprendía a organizarse, a distribuirse el trabajo, el tiempo. Se hacían responsables más rápidamente porque les dábamos responsabilidad.

La aplicación en la escuela de las Técnicas Freinet (pedagogo francés ) : el texto libre , los trabajos monográficos, los ficheros, los talleres, el teatro, el guiñol, el consejo de clase, la imprenta, las acampadas, los intercambios con otras clases y colegios...
Hicimos de la escuela de esos años algo creativo, participativo , de responsabilidad. Cambiamos las formas de trabajar. Fueron momentos de ilusión en la sociedad, en la escuela, en el hombre. Hoy la recuerdo con añoranza.
Cuando me encuentro con antiguos alumnos, de aquella generación, salen a relucir aquellos momentos inolvidables. Lo bien que lo pasamos, lo mucho que aprendimos, la gran responsabilidad que les transmitió la escuela. Alguno me dice que su forma de ser, sus gustos se lo deben a aquellos años.
El tiempo ha pasado. Quienes me conocen saben que la ilusión no la he perdido.
Me gusta ser maestro, maestro en La Gaviota y me siento orgulloso de ello.
El día que me marche de este colegio rasgaré en mí las cuerdas del alma y será un día triste, sonarán a nostalgia de una vida.


Fernando Calvo García , maestro .
Colegio Público La Gaviota





 

Mi vida en el colegio

El primer día de colegio
yo no quería ir,
me obligaron
y allí me divertí.
El segundo día de clase
yo ya estaba feliz,
con unos amigos me divertí
Pasado los años
muchas cosas aprendí,
a leer y a escribir.
A lo largo de los años
muchos profesores conocí,
con unos me aburrí,
otros me hicieron reír.
En este último año
yo no me quiero ir,
ni olvidar los recuerdos
que yo he pasado aquí.

ALBERTO LÓPEZ - 2º B





MI PRIMER DÍA DE COLEGIO EN ESTE "COLE "

Yo ahora tengo trece años y recuerdo mi primer día de colegio. Tenía tres años. Ese día estaba contento. Me levanté pronto porque quería ir a la escuela. Me trajo mi madre. Al llegar a la puerta vi a todos mis futuros compañeros llorando. Yo me asusté, pensé que nos iban a encerrar para toda la vida. Luego nos metieron a clase, hicieron los grupos, a mí me tocó con Joaquín y Sergio y más gente.
Yo recuerdo que ese día llevé un plátano y que Rebeca me lo quitó.  David Arroyo se llevó una tortuga a clase. Salimos al patio y cuando volvimos la tortuga no estaba .Ella estaba caminando lentamente por el pasillo, la recogimos y la metimos en una caja.
Aquella mañana ya me castigaron a la esquina, yo me puse a llorar.
Se acabó la mañana y me fui a mi casa a comer.
Por la tarde volvimos, nos trajeron juguetes y nos pusimos a jugar en una alfombra, se pasó la tarde y así terminó mi primer día en este colegio.

JAIME DE LA CALLE - 21 A - ESO



 

VIVENCIAS
Hace aproximadamente diez años que yo vine a este colegio. Recuerdo que yo venía demasiado contenta hasta que vi que mi madre no entraba conmigo..
Lo intenté todo. Primero le dije que entrara , cuando ella me dijo que no podía , yo le dije que tampoco. Vi que había demasiadas manos , me asusté más. Después la empecé a mirar con cara de cordero degollado, no dio resultado y empecé a llorar desconsoladamente. primero lágrimas de cocodrilo, pero cuando vi que ni por esas , mis lágrimas si que fueron verdaderas.
Tenía miedo, no de los niños, yo no sabía bien dónde iba. Algo me habían contado, pero a esas edades uno saca sus propias conclusiones. También tenía miedo porque no sabía quién era nadie y lo más importante no iba aúpa de mamá.
No lo pasé nada mal, conocí a gente de mi estatura y nos fuimos compenetrando.
Han ido pasando los años y cada vez nos hemos ido conociendo más y mejor, en una palabra más profundamente.
Personalmente he compartido experiencias muy especiales, he conocido a mis mejores amigas, ellas me han dado todo su apoyo.
Ahora que tengo casi catorce años y voy a dejar el colegio, siento mucha pena y parece que parte de mí se queda en él. Eso me da miedo, pero creo que es inevitable .

BEATRIZ ESTEBAN- 2º A - ESO



TÍA GAVIOTA
En sexto curso, Juan Antonio, un profesor del colegio nos animó a apuntarnos al grupo de teatro. Yo que llevaba dos años intentándolo, me incorporé de inmediato y decididamente.
Al principio el grupo estaba formado por mucha gente; pero como toda satisfacción requiere esfuerzo, poco a poco, nos fuimos quedando los que de verdad sentíamos ganas por el teatro.
Cuando empezamos las clases, los ejercicios de respiración, los de tonalidad de voz, los de relajación resultaban aburridos y pesados. Con el tiempo todo fue cambiando.
Empezamos a hacer pequeñas obras inventadas por el profesor y por nosotros. Nos divertíamos mucho. El ambiente del grupo era cada día mejor, más apetecible, más amigable.
En verdad es que muchas amistades se las debo al grupo de teatro.
Con entusiasmo vamos preparando la obra. Se reparten los papeles, ensayamos
las escenas ( Es emocionante ! Todos los preparativos, vestuario, decorados ...
Y sobre todo cuando representamos la obra. Te sientes afortunada por poder realizar una interpretación en el escenario.
Por Juan Antonio sentimos admiración y mucha gratitud por el esfuerzo que realiza con nosotros sin recibir nada a cambio. Sólo trabajo y satisfacción; supongo que lo suficiente para recompensarle.
Este año es el último para mí en el grupo, siento pena, siempre te queda una nostalgia de los buenos momentos vividos.
Este grupo, TÍA GAVIOTA , tiene ya varios años y espero que cumpla muchos más. Nunca morirá en el recuerdo de los que un día no se arrepintieron de abrir los ojos, perder la vergüenza y actuar.


GEMA CUESTA YUSTAS - 2º A - ESO









Palabras en el Colegio

Se dijeron, se dicen, se dirán.
¿Cuántas ?
¿Dónde habitarán?
Palabras largas, altas, sonoras.
Palabras suaves, de amor, de poesía al oído, de secretos.
Palabras tontas, necias, sin sabor, atolondradas.
Palabras de amigo, reales, buenas, con corazón.
Palabras de ayuda, de hermano, de compañero.
Gritos, vendavales, atormentadas, de rabia.
Palabras alegres, de vidas por vivir, sonrisas, maneras de decir.
Palabras entrecortadas, de vergüenza, tímidas, a medio hacer.
Palabras de mentiras, tiritonas, escuálidas, que no se ven.
Palabras que algunas veces sólo escucharon las paredes.
Palabras, todas dichas y oídas en las alas del viento.
Todas dejaron su alma, aquí en aulas y pasillos.
Son coro de luces que alumbran .
Palabras que cuando llegue el mañana, la mañana, se harán eco al amanecer.
Y se seguirán oyendo ...
Palabras.

FERNANDO CALVO GARCÍA





NUESTROS AMIGOS EN EL COLEGIO

Fue una mañana de septiembre. Los pájaros cantaban en las copas de los árboles y se oía la brisa que indicaba la llegada del manso otoño. Fue un día en el que en mi cara se di-
bujó una sonrisa de ilusión y de inocencia. Ese día llegó él, con su cara de niño solitario,
metido por completo en su mundo, un mundo en el que soñar no tenía límites. Me acerqué
a él y le dije hola. Él me devolvió el saludo sin muchas ganas de seguir hablando. Cuando llegó el recreo intenté hacer migas con él. Le costó abrir su corazón, pues se le notaba muy dolido por problemas que sólo su alma podía entender. Me tomó como amigo, sin saber que al final seríamos inseparables.

Con el paso del tiempo nos fuimos conociendo y apoyándonos uno al otro en todo momento en nuestros problemas. Con él he vivido los mejores momentos. Nunca nos enfadamos ni nos aburrimos. Nunca olvidaré esas sensaciones de estar jugando con él, en el recreo, a los Power Rangers, o esos momentos en los que necesitamos un corazón que nos escuche.
Todos estos años con él me han enseñado que hay personas que te quieren mucho , no sólo en tu familia.

He tenido buenos amigos : Victor, Iván. Chanchi es el más especial. Es ese amigo que está destinado a ayudarte. Yo creo que he encontrado un amigo para toda la vida.

Ahora vamos a terminar el colegio e iremos a institutos diferentes, pero seguiremos yendo juntos .

Además una tarde de otoño hicimos una promesa de amigos para siempre.
Es mi mejor amigo y yo no sabría que hacer si no estuviera él conmigo.
Para mi mejor amigo, CHANCHI

ALBERTO MARCOS GONZÁLEZ - 2º B - ESO






ETAPA DE EXÁMENES EN EL COLEGIO

A veces nos hacemos los remolones cuando miramos el calendario y vemos que cada vez quedan menos días para ése inoportuno examen.
De repente , una angustia extrema te inunda, se apodera de ti y parece que te va a vencer. Piensas que estudiando se pasará ,y sí, eso es cierto .
Cada vez que vuelves a ver de nuevo esa palabra donde quiera que esté, te vuelve a pasar lo mismo y terminas por derrumbarte, caes de un precipicio hasta quedarte flotando en un lugar sombrío, extremadamente insensible, ahogado de penas, desconcertado, con desaliento .Im-
pasible por si podrás superarlo o él te vencerá a ti.
Siempre después de la tormenta sale el sol. Un inesperado día te dicen que te ha salido un examen fabuloso, sin quererlo esbozas una sonrisa de oreja a oreja, casi contagiosa.
Te das cuenta que merece la pena pasarte unas cuantas horas de tu existencia estudiando. Te libras del nudo que tenías ahí, ahí dentro. Y por fin puedes volver a respirar, exhalando el
puro y vital aire.

EVA GUERRO - 2º A - ESO




LA PROFE DE PARVULITOS

Yo entré en el colegio con cuatro años, era un dieciocho de septiembre de mil novecientos noventa. Todos los niños nos encontrábamos en la puerta, todos gritaban y lloraban como descosidos, menos mi hermano, algunos niños más y yo. Nos pusieron a todos en fila, cada uno con la profesora que le correspondía.
A mí me tocó una profesora que jamás olvidaré en la vida, era de estatura mediana y tenía el pelo más negro que un tizón. Se llamaba Mari Carmen, era muy simpática y con ella aprendí muchas cosas muy interesantes.
Entramos en clase y la profesora nos hizo sentarnos a todos en un corro y a cada uno le hizo decir su nombre.
Pasaban los días y cada vez me lo pasaba mejor, lo que más me gustaba era jugar haciendo que era el verdulero y que tenía una tienda y vendía cosas.
Un día la profe dijo que nos pusiéramos todos a descansar, cruzados los brazos y con los ojos cerrados durante diez minutos. Cuando pasó ese tiempo Mari Carmen tuvo que despertar a algunos niños porque se habían quedado dormidos y todos nos reímos.

 

Un día estábamos todos en clase y la profe quería poner en la pared unos dibujos que habíamos hecho y claro no llegaba. Puso una mesa encima de otra y una silla. Nosotros le decíamos que se iba a caer. Ella no nos hizo caso. Se subió y como nosotros la pusimos nerviosa perdió el equilibrio y se cayo. Nosotros estábamos todos muy asustados y gritábamos. La profe nos dijo en voz baja - id a llamar a la profesora de al lado. Fuimos corriendo a avisarla. Se la tuvieron que llevar al médico, pero al fin y al cabo no le pasó nada. A los pocos días regresó.
Cuando ya teníamos cinco años nos empezó a enseñar el abecedario. Nosotros lo teníamos que repetir. Ella preguntaba: ¿qué letra es esta ? Y si la adivinábamos nos daba un sugus.
En los ratos que había patio nos lo pasábamos muy bien, corriendo, jugando con la arena... Cuando llegábamos a casa mi madre tenía que sacarnos la arena de las zapatillas.
Llegó como un relámpago el día que dejamos parvulitos. Todos estábamos muy tristes porque nos tocaba separarnos de nuestra profe Mari carmen y ella de nosotros. También porque se acabarían los dos recreos. Todos empezamos a besarla y ella a nosotros. Esto era así, nosotros teníamos que seguir el colegio
Me gustaría que esa magnífica profesora que tuve viniese al 25 aniversario. Me haría mucha ilusión.

JOAQUÍN GONZÁLEZ- 1 C - ESO


MI GRAN SUEÑO

Tengo ganas, locas ganas
que ese sueño se haga realidad,
de tener el COLEGIO tan cerca
que lo pudiera tocar.
Decirle lo que siento
y abrazarme a él fuerte, fuerte
hasta que su corazón de ladrillo, vibre.
Amor, amor siento de verdad,
cada noche sueño contigo
que me mandes besos y recuerdos.
Ven de lejos a mi cara
que no me llegas a rozar.
Mi corazón pregunta una y otra vez
cuándo te podré tocar.
¡Cuándo ese sueño se hará realidad!

LUIS LÓPEZ SANZ - 21 C - ESO





LAS EXCURSIONES

A lo largo de estos nueve años he hecho muchísimas excursiones, no he faltado casi a ninguna.
La excursión que más me gustó fue la de la Granja Escuela, estuvimos allí cuatro días. Estábamos en segundo curso con Teresa.
Me acuerdo de todos los preparativos, mi madre me preparó un gran petate, era más grande que yo. Me lo tuvieron que llevar hasta el autobús porque yo no podía con él.
El viaje fue largo, me pareció como si no fuéramos a llegar nunca.
Al llegar nos llevaron a las habitaciones, la mía estaba en la zona rosa, dormíamos varias en una. Lo que más me extrañó es que al levantarnos teníamos que hacer las camas, algunos no sabíamos, pero no quedaban mal del todo.
El primer día estuvimos jugando y cuando llegó la noche nos hicieron un tetro de títeres.
Al acostarme no podía dormir porque no estaba acostumbrada a dormir fuera de casa.
Esos cuatro días fueron muy interesantes, convivimos rodeados de animales. A mí me daban un poco de miedo, nunca había visto tantos, tan cerca, tan bonitos y tan bien cuidados.
Todos los días por la noche nos teníamos que duchar, no en bañeras , si no en duchas que a mí me fascinaban.
Una mañana nos fuimos a recoger plantas aromáticas para meterlas en una bolsita de tela. Mi tía todavía la conserva y huele muy bien.
Una noche fuimos a ver la estrella polar, como era de noche, yo tenía miedo. Estaba muy oscuro. Yo llevaba una linterna que alumbraba como todas las demás juntas.
Otros días lavábamos a los animales, montábamos en la burra Valentina. También cocinábamos, hicimos un bizcocho con compota de manzana, un telar que se me olvidó allí. Hoy lo tendría
Lo que más me gustó fue la fiesta del último día: jugamos a muchos juegos, ordeñamos la vaca ( un guante de goma con agujeros ), tirar piedras a un cartón de huevos donde había caramelos , piedras o papelitos de colores. Organizaron un túnel del terror, nos metían en un carrito y nos llevaban y nuestros compañeros nos asustaban.
Por cierto las comidas estaban muy buenas.

LAURA SOLDADO 21 C- ESO



EL COLEGIO
Mi colegio ha sido para mí como mi segunda casa. Llevo aquí desde los cuatro años y he vivido muchas aventuras y momentos inolvidables junto a mis profesores, compañeros y amigos. He vivido momentos muy buenos y otros peores. Me acuerdo cuando era pequeña y jugaba con cualquier juego simple, era muy feliz. A medida que iba avanzando en los cursos
me di cuenta que iba para aprender y educarme y no sólo a divertirme. Ya me empezaba a preocupar más por los deberes y exámenes y por las notas, en mi caso bastante satisfactorias.
Este colegio a tener buenas y bastantes instalaciones te da la oportunidad de participar en bastantes actividades.
Yo he tenido suerte con los profesores y amigos, me he llevado siempre bien con todos.
En este colegio he aprendido a ayudar y colaborar con los demás, a desarrollar mi inteligencia, a conocer a la buena y mala gente, a respetar...

Ahora que me queda muy poco tiempo para marcharme del colegio, me siento muy apenada.
Creo que ha llegado la hora de independizarme de ciertos temores.
Me siento contenta de haber asistido a este maravilloso colegio. Creo que lo recordaré siempre y cuando me acuerde de él será como un baúl de los recuerdos de mi infancia.
Siento como se deslizarán algunas lágrimas por mi rostro cuando llegue la hora de partir.

CAROLINA VÁZQUEZ - 21 C - ESO









MIS PRIMEROS DÍAS EN EL COLE

Una mañana, a mis cuatro años, estaba yo delante de esas puertas agarrada a las piernas de mi madre viendo como muchos niños lloraban, entonces yo también empecé a llorar. No quería entrar. La profesora me cogió e intentó tranquilizarme mientras mi madre se iba. Yo no quería entra en aquella jaula. Poco a poco fui viendo que aquello era otra cosa. Algunos momentos fueron fabulosos sobre todo cuando nos sentamos en corro en la alfombra y empezamos a jugar.
Otra cosa de aquellos tiempos que me encantaba era llevar mi cojín azul para echarme la siesta, eso si que era divertido, era lo que más me gustaba del cole.
Un día me peleé con mi compañera porque no me dejaba las pinturas, la pellizqué, pero la otra no se quedó quieta, me tiró del pelo y yo fui corriendo a la profesora a contárselo y la regañó.
En el recreo, otras niñas y yo empezamos a cubrirla de arena para enterrarla, aunque nunca lo conseguimos. Ahí sí que me lo pasé bien.
Bueno así era yo de pequeña, unos decían que muy rica y otros muy trasto.
Estos son mis recuerdos de aquellos días y quisiera volver a ellos.

MARÍA RAMOS 21 C - ESO



Mi primer día de colegio fue un quince de septiembre de mil novecientos noventa .
La verdad es que nunca antes me había parado a pensar en mi primer día de colegio y ahora que lo he hecho para escribir este texto me he acordado de aquellos buenos y malos momentos. No me puedo creer que haya pasado tanto tiempo, pero lo tengo grabado en mi memoria como si hubiese sido ayer.
Cuando iba camino del colegio iba nerviosa, todavía me acuerdo del gusanillo que llevaba dentro por saber que se hacía en ese edificio tan grande, de donde salían tantos niños, algunos chillando, otros con la cara pintada...
Al llegar me puse más nerviosa todavía y me agarré muy fuerte a mi madre. Me asusté al ver a tanto niño llorando y revoloteando a mi alrededor. Poco a poco me fui calmando, como todos los niños. Lo que peor llevé fue la despedida de mi madre, yo nunca me había separado de ella para irme con gente extraña. No faltó nada para llorar. De repente vi una señora de la altura de mi madre que nos mandó ponernos en fila junto a la pared. Todos le hicimos caso
y fuimos detrás de ella porque nos recordaba a nuestra madre y de alguna forma me hacía sentirme segura entre tanto monstruito de mi estatura. Nos dijo como se llamaba, Mari Carmen. Poco después nos llevó a una clase con mesas y sillas y nos hizo sentarnos en círculo para preguntarnos nuestros nombres.

Ese día fue genial: jugamos, dibujamos, nos lo pasamos muy bien, pronto hice amigos, casi todos son con los que estoy hoy en clase.
Me acuerdo de un día que lo pasé fatal y siempre estará entre mis recuerdos .Estábamos todos pintando cuando la profesora se subió a una mesa y una silla para colgar un dibujo. De repente se cayó al suelo y no se movía. Todos nos pusimos a chillar, sin saber qué hacer . Llamamos a la otra profesora para decírselo. Se la llevaron y no volvió en un par de días ,
todos la echábamos de menos. Cuando volvió todos fuimos a abrazarla.
Siempre la recordaré como una profesora excepcional.

ARANCHA DE LA TORRE 21 C- ESO







Mi Vida Aquí
Tengo casi catorce años y llevo en este colegio desde los cinco.
Aquí entre estas cuatro paredes he vivido momentos inolvidables, momentos que me han marcado, momentos que me han formado. Gracias a ellos, a esos momentos importantes, a esos sentimientos de angustia, de ira, de alegría, de euforia o simplemente a sentimientos normales del día a día, sin nada especial. Gracias a ellos tengo un nido de palabras dentro de mí, lo siento, lo noto, sé que está ahí, dentro de mí alma, de mi mente, de mi corazón, en todos los rincones y resquicios y en ninguno de ellos, ahí.
Debo mucho a este colegio, a los profesores que intentaron e intentan sacar de mí esas palabras : locas , alborotadas, echas un lío, amontonadas, sin más, que están ahí inutilizadas y sin valor alguno. Ellos las sacan, las extraen día a día, momento a momento. Nos enseñan a explotarlas, a darles forma. Cada día sentimos cosas nuevas, gracias a ellas conseguimos que salgan que se conviertan en un gran texto, en un pequeño poema. O simplemente unas palabras para el recuerdo

AZUCENA HONRUBIA - 2º A - ESO


 

NUESTRO A.M.P.A.


El 30 de septiembre de 1977 fue fundada nuestra A. P. A.( Asociación de padres de alumnos ). Primeramente como A. P. A. del Colegio Público Almirante Luis Carrero Blanco, más tarde, en el 1982, como A. P. A.de LA GAVIOTAy actualmente como A. M. P. A.( Asociación de madres y padres del alumnado ).
Esta Asociación se creó y sigue funcionando porque, día a día, una serie de padres y madres dedican su tiempo de ocio a trabajar y colaborar con el colegio. Haciendo siempre una labor en beneficio de nuestros hijos y como meta el tener un colegio público mejor para todos.
Siempre hemos trabajado todos unidos en el centro: padres, profesores y alumnos. Pedimos la colaboración de todos para potenciar un A. P. A. Cada día mejor.
El A. P. A. de este colegio está abierta a todos, tanto para colaborar, para recibir ideas, para asesorar. Nuestras puertas siempre están de par en par.
Siempre el colegio nos ha apoyado y nosotros al colegio. Somos uno y buscamos el mismo fin:
EL BIEN DE NUESTROS HIJOS. ¡ EL COLEGIO SOMOS TODOS !
Cuando el colegio ha pedido nuestra colaboración nosotros se la hemos dado. Lo mismo ha sido, cuando nosotros se la hemos pedido. Nosotros hemos ayudado al colegio y él nos ha ayudado.
Ante las instituciones ( Ayuntamiento, Ministerio, Dirección Provincial, Inspección...) Siempre les hemos reclamado más profesorado, más medios, tanto económicos como materiales, mejores instalaciones, un colegio mejor dotado.
Siempre este A. P. A. ha visto en el maestro un colaborador, una persona que enseña y ayuda a nuestros hijos, que nos ayuda a nosotros y así los consideramos y lo tenemos en cuenta.
A lo largo de todos estos años hemos hecho cosas sencillas, pero importantes; a veces nos hemos equivocado, somos humanos, pero siempre este A. P. A. ha actuado de buena fe.
Durante todos los años el A. P. A. ha venido realizando actividades extraescolares para que nuestros hijos mejorasen en su formación integral, para que aprendan a utilizar mejor el tiempo libre, para despertarles más intereses...
Llevamos 16 años celebrando el Certamen de Trabajos Artísticos. Padres, profesores y alumnos , todos unidos, hemos logrado que esta actividad siga adelante con buenas repercusiones para el centro.
Hemos creado el concurso de poesía con el asesoramiento del profesorado del centro. Nuestros hijos participan creando pequeños poemas, para ellos, grandes obras literarias .
Todos los años por Navidad hacemos concurso de postales , donde los
alumnos dan muestra de sus dotes y habilidades artísticas.
Por estas fechas procuramos hacer un encuentro de todos nosotros para desearnos un buen Año Nuevo.
Hacemos actividades deportivas. Nuestros equipos son conocidos en Torrejón y fuera de Torrejón.
Celebramos desde hace varios años la fiesta fin de curso, donde todos hermanados bailamos y nos divertimos.
A lo largo de estos años no hemos olvidado las charlas informativas y formativas para los padres y madres de este colegio. Nuestra meta es saber más para ayudar mejor a nuestros hijos.
Desde el año 1983 tenemos todas las tardes abierto el patio del colegio como parque al barrio. Nuestros hijos vienen a comerse el bocadillo, a jugar, a charlar con sus amigos, a hacer deporte, a disfrutar de unas instalaciones.
El curso pasado el A. P. A. con el Área de la Mujer y el Colegio se hicieron las gestiones oportunas para abrirlo a las 7,30 horas para crear la guardería ( los primeros del colegio ).
Queremos tener un colegio abierto el mayor número de horas posible para todos.
Desde estas líneas te pedimos tu participación, tu colaboración, tus ideas, tu apoyo. Te pedimos que vengas con nosotros.
Todos juntos por un colegio mejor.

LA JUNTA DIRECTIVA DEL A. M. P. A.



POR QUÉ UN TALLER DE TEATRO

Cada curso que termina me planteo esta pregunta.
Tantas horas de ensayo; tantos ratos robados al sueño para escribir la obra; tanto dinero gastado en telas, cartones, plásticos o maderas; tantos nervios hasta que, por fin, cae el telón;¿por qué ?
Y todos, todos los cursos me doy la misma respuesta:
No es porque a los alumnos les gusta el ambiente que se crea en el grupo a lo largo de dos o tres cursos de convivencia.
No es porque el teatro sea un maravilloso juego en el que se puede ser el héroe o el villano, la princesa o la bruja y después dejar de serlo.
Tampoco lo es porque, después de pasados los años, sea el recuerdo que con más cariño guardan del colegio algunos de los alumnos que han pasado por el taller.
Ni tan siquiera lo es porque a través de las obras manifestamos nuestras opiniones,
nuestros anhelos o nuestras dudas a todos los que nos quieren ver y escuchar.
Podría ser, aunque tampoco lo es, porque la emoción previa a la representación no se puede comparar con ninguna otra de las que la escuela proporciona.
No por los aplausos. No, tampoco es por los aplausos; ni por las felicitaciones.
¿ Entonces ?
Está claro: porque el teatro es la vida, y yo, estoy enamorado de la vida ( .... )
¿O será al revés?

JUAN ANTONIO PÉREZ