El nombre del colegio de nuestros hijos, se nos señala en la lápida que preside la entrada principal del colegio. Este nombre pertenecen a uno de nuestro más grandes investigadores pedagógicos. Para que podáis comprobar su valor internacional os animo a que en cualquier buscador de "la red" incluyáis su nombre para ver la cantidad de información que sobre el podemos recibir; por ello estas líneas no pretenden más que introduciros en su personalidad y su obra y animaros a la propia búsqueda de información.
|
Como "Ficha del Autor" la Biblioteca Virtual Cervantes nos señala: |
|
Lorenzo Luzuriaga (Ciudad Real, 1889-Buenos Aires, 1959)
fue un protagonista del proceso de renovación de la educación que tuvo lugar en
España entre 1914 y 1936 y que coincide con un período de apertura a Europa,
propiciado por la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones
Científicas y por otras fundaciones auspiciadas por la Institución Libre de
Enseñanza. |
|
http://www.fdocente.me.gov.ar/resenias/rehipuig.htm |
|
Las puertas del cielo, hipótesis acerca
de la recepción de la psicogénesis y el constructivismo de raíz piagetiana en el
campo pedagógico argentino ( 1950-1981) de Marcelo Caruso, Gabriela Fairstein,
presenta un análisis de la lectura realizada en el campo pedagógico argentino de
la obra de Jean Piaget y su articulación con otros enunciados y propuestas
pedagógicas. |
|
http://dissenyem.net/ortega/explorer/sortega/biografia.htm |
|
En torno a él, bajo la influencia de su filosofía y personalidad, se constituye la llamada “Escuela de Madrid”. Manuel García Morente, Xavier Zubiri y José Gaos son con Ortega los titulares de las cátedras de filosofía de la Universidad madrileña. Cualquier conocedor de la cultura española sabe la importancia de esos nombres. Si a ellos añadimos los de Luis Recaséns, María Zambrano, Joaquín Xirau y Julián Marías, que por uno u otro motivo están en relación con la Escuela, estaremos de acuerdo en que el pensamiento de Ortega, considerado por todos como el maestro indiscutible, ocupa una posición privilegiada en la filosofía española del siglo XX. El influjo de Ortega no se circunscribe a los profesores y alumnos —en una época de esplendor de la filosofía: la denominada “Escuela de Madrid”— que le tuvieron por maestro; su influjo se extendió a otras personas relevantes de la filosofía y la cultura española de la posguerra como José Luis Aranguren y Pedro Laín Entralgo, entre otros, por lo que puede decirse que su filosofía pertenece a la tradición cultural de nuestro país. En el ámbito de la pedagogía, su influjo más notable fue el ejercido sobre Lorenzo Luzuriaga, cuya vinculación con Ortega provenía desde 1908, cuando éste asumió la cátedra de la Escuela Superior de Magisterio. Por los datos que tenemos37, parece ser que los estudios de la sección de Pedagogía de la Universidad Central de Madrid fueron creados, a iniciativa de Ortega, en 1932 |
|
http://www.redcreacion.gq.nu/documentos/simposio2if/JFernandez.htm |
|
Esto condujo a que la escuela perdiera en parte sus rasgos tradicionales sobre todo en lo referente a la didáctica de preescolar y primaria donde: el juego, la música, la educación física, la expresión corporal adquieren dentro del ámbito escolar un valor similar al que se le da en la educación del tiempo libre. El pedagogo Lorenzo Luzuriaga concebía la educación como globalizadora en la cual el ocio cumple un papel esencial y afirma que la acción educativa debería ir más allá de los espacios temporales de la escuela. |
|
http://es.geocities.com/javierescudero77/comentarioluzuriaga.index1.html |
|
UBICACIÓN HISTÓRICO PEDAGÓGICA DELORENZO LUZURIAGA
Lorenzo Luzuriaga es un autor plenamente identificado con la pedagogía de la Institución Libre de Enseñanza de cuyos fundadores fue discípulo permanente. Tras los estudios de Magisterio en España pasa también una temporada en Alemania, de regreso a España su actividad se desarrolla en el ámbito de la administración educativa como Inspector y Secretario Técnico, llegando a presidir la Liga española de Educación Nueva. La influencia ejercida por la Institución Libre de Enseñanza había dado sus frutos. Aquí convergen las dos dimensiones de su pedagogía, la vertiente social y la política, que desembocan en una escuela nueva. Lorenzo viajó también a América primero como conferenciante y luego como exiliado político desde 1939, fue también una figura de la pedagogía en el continente hispano-americano. Vinculado a la universidad de Tucumán en Argentina ejerció como Vicedecano y profesor.
SIGNIFICACIÓN DEL TEXTO EN EL CONJUNTO DE LA OBRA DEL AUTOR
Lorenzo Luzuriaga entra en acción en un momento “caliente” de la historia de España. Desde primeros años del siglo será discípulo de Giner de los Ríos en la Institución Libre de Enseñanza y alumno y compañero de Cossío en el Museo Pedagógico Nacional: Será también un hombre del Partido Socialista. Es decir, ejemplifica y personaliza las constructivas relaciones entre socialistas y institucionalistas. Será también uno de los grandes animadores de las reformas educativas de la 2ª República Española. Y en 1936 se convertiría en un exiliado político.
Luzuriaga continuó en el exilio con su producción pedagógica pero difícilmente podría existir una línea de continuidad investigadora (sobre todo en el ámbito de las ciencias sociales) después de haber vivido unos acontecimientos tan duros. Y mucho menos cuando se trata de una vida ya hecha y con una obra muy definida. Los acontecimientos de una guerra civil transforman cualquier proyecto personal de vida. Por eso la producción pedagógica de Luzuriaga en el exilio ( Londres, Glasgow, Tucumán, Caracas y Buenos Aires) continúa, aparentemente, en idéntica progresión que en España, pero será, en realidad, una producción sustancialmente distinta ya que le faltará el contacto con la realidad práctica conocida y propia. La alternativa pedagógica de Luzuriaga en la España del primer tercio de siglo es una alternativa encarnada en la realidad viva del país; una alternativa que puede ser sometida a una crítica permanentemente contextualizada. Su obra del exilio, en cambio, es una tarea profesionalmente desarraigada. La guerra civil trunca la obra de Luzuriaga en España. El desarrollo de su labor en el exilio es ya otra tarea. Se trata ahora de la labor de un hombre expatriado, que se introduce en organismos de difusión distintos y que trabaja y escribe, en principio, para un público también distinto.
La primera edición de la Pedagogía social y política aparece en 1954. Luzuriaga trata de poner orden en el caos epistemológico en que empieza a debatirse la pedagogía y entra con decisión en ese difícil terreno, exponiéndose a los varapalos de sociólogos, didactas y teóricos de la educación. Pone en marcha una nueva concepción de la pedagogía, subrayando la especificidad de su vertiente social y política y esbozando una primera delimitación histórica de esa nueva dimensión de la pedagogía. En realidad, sus preocupaciones de entonces eran el resultado de la convulsa situación del mundo de la postguerra y, en buena parte también, del propio desarrollo interno y de la importancia creciente de la educación en la hora de la recuperación postbélica. La fe de Luzuriaga en el poder de la educación como palanca primordial de regeneración social y política sigue siendo grande. Según el “frente a esta concepción revolucionaria, está la paulatina transformación de las clases sociales...El problema está en realizar esta transformación sin grandes revoluciones y perturbaciones , y para ello puede servir la educación”. La obra que nos ocupa reúne todas las características de los libres de Luzuriaga en el exilio: recopilación y divulgación de viejos temas (aunque con preocupaciones nuevas y con otras resonancias) , eclecticismo doctrinal, afán enciclopédico y fidelidad a las viejas ideas y homenaje a los viejos maestros.
|
|
http://www.cortesclm.es/diario/plenoV/DSP5014.htm |
|
www.sepbcs.gob.mx/benu/publicaciones/articulos/20020203.htm |
| Don Lorenzo Luzuriaga afirma que el siglo XVIII, es el siglo de la pedagogía, ya que la educación ocupa el primer plano de las preocupaciones de los reyes, de los pensadores y de los políticos. En este siglo surgen dos de las más grandes personalidades de la pedagogía: Rousseau y Pestalozzi. En este periodo surgen también la educación estatal y se inicia la educación nacional. Surgen también las primeras escuelas normales. |
|
http://www.lagaceta.com/net30081999/l2 |
|
En
1943 entré a trabajar como periodista en el diario "La Unión", que dirigía el
doctor Julio Prebisch, gracias a la generosidad del "Gordo" Yapur, secretario de
redacción, que había sido condiscípulo de mi madre en la escuela primaria de
Lules. El doctor Prebisch decidió la publicación de un Suplemento Literario a la
manera de los que editaban en Buenos Aires tanto "La Nación" como "La Prensa";
aunque no en huecograbado, por su costo y porque en Tucumán no había la
posibilidad de hacer un trabajo semejante. Encargó a un grupo de profesores de la Facultad de Filosofía y Letras que preparara no sólo los originales sino que se ocupara de su diagramación: lo que hoy se llama el "Arte". En ese grupo se encontraban, entre otros, don Marcos Morínigo, quien había sacado varios números de la revista "Cántico", en donde hizo sus primeras armas poéticas Leda Valladares. "Pepe" Luzuriaga, un exiliado español, cuyo padre era el destacado pedagogo don Lorenzo Luzuriaga, diagramó los espacios y dibujó, con cierto aire cubista, las letras capitulares de los artículos. |
|
http://www.argiropolis.com.ar/ameghino/obras/babini/evolu4-3.htm |
| En
Tucumán actuó durante algunos años en su Universidad el pedagogo español LORENZO
LUZURIAGA, quien en el año 1939 publicó en aquella ciudad su Revista de
Pedagogía, que hasta 1936 había aparecido en Madrid. Pero el suplemento sólo salió uno o dos números y luego fue suspendido |
|
Enciclopedia Salvat pág. 329 del vol 13: |
|
LUZURIAGA, Lorenzo (Valdepeñas, 1889 Buenos Aires, 1959). Pedagogo español. Se graduó en 1913 en la Escuela Superior de Magisterio de Madrid y amplió sus estudios en las Univ. de Berlín y Jena. Fue discípulo de Ortega y Gasset y de Giner de los Ríos en la Institución Libre de Enseñanza. Encargado de las publicaciones del Museo Pedagógico de Madrid, secretaria técnico del Ministerio de Instrucción Pública y vocal del Consejo Nacional de Cultura, fundó y dirigió la Revista de Pedagogía (1922-36), desde donde difundió las nuevas corrientes pedagógicas europeas. Durante la República creó numerosos grupos escolares en los que se aplicaron los modelos pedagógicos más avanzados. En 1939 se exilió en la Rep. Argentina, donde fue profesor en la Univ. de Tucumán (1939-44) y, desde 1956, en la Univ. de Buenos Aires; dirigió las publicaciones pedagógicas de la editorial Losada. Entre sus obras destacan: Ensayos de pedagogía e instrucción pública (1920); Las escuelas nuevas (1923); La educación nueva (1932); La pedagogía contemporánea (1942); Reforma de la educación (1945); La escuela nueva pública (1948); Pedagogía (1950). |