TORTUGAS MARINAS

La tortuga laúd es la mayor de las 7 especies de tortugas marinas, con 540 kilos de peso máximo. Son acuáticas y difieren de otras tortugas de agua y terrestres en su incapacidad de retraer la cabeza al interior del caparazón y en la modificación de sus patas en aletas natatorias. La tortuga laúd se alimenta sólo de medusas. 

 

Las tortugas marinas más conocidas son la tortuga verde, la tortuga carey, y la tortuga boba, que pertenecen a una misma familia y la tortuga laúd, que pertenece a una familia distinta. Esta última es la tortuga viva de mayor tamaño y alcanza un peso de  hasta 540 kilogramos. Las tortugas marinas viven sobre todo en aguas cálidas y son buenas nadadoras.  

 

Sus extremidades están modificadas en forma de aletas que les permiten emigrar a lugares muy lejanos. La tortuga boba habitan en las aguas costeras de los mares tropicales y realizan grandes migraciones en la época reproductora. La falso carey o caballona es la quelonia de mayor tamaño, pues llega a pesar 200 Kg. y a medir 1,2 m; se encuentra desde el Caribe hasta el sur del Atlántico americano. La olivácea o bastarda es la tortuga marina de menor tamaño, con apenas 75 cm de largo; vive en las Guayanas y en la costa de Chiapas. La famosa caguama mexicana o tortugolora vive en el golfo de México y anida en las playas del estado de Tamaulipas.

 

La tortuga verde emigra desde las costas de Brasil para reproducirse en la isla de Ascensión, a unas 3.340 Km. de distancia en el interior del Atlántico.

Las tortugas marinas son grandes reptiles los océanos desde hace unos 200millones de años. Se encuentran bien adaptadas al medio marino gracias a un caparazón de forma hidrodinámica  y los miembros modicados en forma de aletas, lo cual les permite un fácil desplazamiento en el mar. Poseen pulmones, por ende deben salir a la superficie a respirar.   

Estos reptiles marinos alcanzan la madurez sexual reproductiva después de unos 20 ó 30 años.

 

Realizan migraciones entre  sus áreas de alimentación y refugio y los lugares de reproducción. Estas migraciones se efectúan cada 2 ó 3 años.  Los machos y hembras se aparean en las cercanías de las playas de desove. Luego, las hembras salen durante la noche a la playa con el propósito de depositar sus huevos. Las evidencias experimentales, basadas en estudios de genética molecular, apoyan la hipótesis de que las hembras retornan a anidar a la playa donde nacieron. Una hembra desova

varias veces en la época de puesta, con un intervalo de unos 15 días entre ovosición. Un nido contiene un promedio de 100 huevos. 

 

Sus grandes puestas son presa fácil para los depredadores y, en especial para los cazadores de tortugas que aprecian especialmente la carne de la tortuga verde. Además, debido a la reducción de las zonas de anidamiento provocado por la urbanización de las cotas, y a la mortalidad de las tortugas en las redes de los pescadores, la tortuga verde y la del pacífico se encuentra en el borde de la extinción, en tanto que la tortuga laúd se considera una especie en peligro de extinción. 

El período de incubación es de aproximadamente 2meses, tras los cuales los tortuguillos emergen del nido y se dirigen hacia el agua, orientándose por el reflejo luminoso sobre la superficie marina. Resulta interesante señalar que las tortugas marinas no poseen cromosomas sexuales diferenciados, por ende, la determinación del sexo se ve influenciada por distintos factores ambientales.

El mas importante es la temperatura de incubación. Así, temperaturas en la arena de 28 ó 30 grados centígrados conducen a obtener una proporción  equivalente de sexos en los tortugillos. En cambio, temperaturas inferiores a ese intervalo, producen una cantidad mayor de machos y temperaturas superiores generan mayoritariamente hembras.

Se presume que por efecto de las corrientes, los tortugillos son conducidos hacia zonas grandes concentraciones de algas flotantes, fuentes estas de alimento y refugio. Sólo uno de cada 1000 tortugillos logran alcanzar la edad adulta.

 

 

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