ECONOMÍA
DE CORNAGO
Tradicionalmente
Cornago se ha dedicado a dos actividades complementarias, la agricultura y la
ganadería. En agricultura los terrenos de secano se han sembrado de cereales y
forrajes, pero la fama de Cornago ha
venido de sus regadíos que todos los habitantes atribuyen a "los
moros". En estas huertas han producido frutos de gran calidad, ya que su
altitud le sitúa en los límites geográficos de producción.
Han tenido fama
los frutales, sobre todo la manzana camuesa, "que ha de ser cornaguesa",
pero son muy apreciadas las ciruelas y en frutales de secano las almendras.
El olivo ha sido
un árbol muy común en la zona que en la actualidad se va reduciendo. En el río
hubo varias almazaras movidas por agua que molturaban la aceituna para la
producción del aceite. En el pasado la vid también ocupaba alguna superficie y
todavía en alguna casa se puede visitar la tradicional bodega.
Pero
la mayor dedicación de Cornago ha sido la ganadería, que aún hoy
mantiene en un número superior a los siete mil lanares. Toda la jurisdicción
está plagada de cientos de corrales que permitían utilizar los pastos
adecuadamente y de acuerdo con el clima y la estación. Esto permitía que los
ganados cornagueses no emigraran a Extremadura en los inviernos. En la
actualidad el ganado lanar sigue siendo una importante fuente de riqueza.
Cornago
es una villa bien dotada de servicios y gran parte de su riqueza procede de la
mano de obra especial masculina que sale diariamente a trabajar a los pueblos próximos
y también hay mano de obra especializada en temas agrarios como la poda, la
recogida de los espárragos o el injertado de la viña.
También
se obtienen abundantes jornales de trabajos manuales realizados para las fábricas
de calzado de Cervera y Arnedo siendo éste un trabajo femenino.